Proceso de reproducción de las imágenes, en que éstas se descomponen en configuraciones de puntos de tamaño variable. Este proceso se realiza para posibilitar la impresión de la tonalidad de los colores. Contra el fondo blanco de la página, la superposición de estos puntos crea la ilusión óptica de gradaciones de color medios tonos, especialmente cuando los puntos son muy pequeños.