El servicio de inserción laboral tiene como fin principal la integración socio-laboral de los usuarios que presenten un nivel adecuado de habilidades adaptativas y laborales para poder participar en el programa de transición al empleo.

El proceso de transición al empleo tiene como objetivos : conseguir un empleo real y remunerado; formar en las tareas propias del puesto en el lugar donde se desarrolla el trabajo, integrar en la sociedad a personas con discapacidad intelectual, con o sin trastornos asociados, "normalizando" su actividad y, por último,  mantener al trabajador en el puesto mediante un seguimiento sistemático de su actividad laboral.

La integración laboral se puede efectuar en Centros Especiales de Empleo o en empresas ordinarias y la figura del preparador/a laboral será la encargada de prestar al candidato los apoyos necesarios para que pueda desempeñar su trabajo adecuadamente, al mismo tiempo que hará un papel de mediador/a entre él y la empresa.

La metodología empleada se realiza en dos vertientes: