Por un día, nos hemos convertido en acróbatas, trapecistas y equilibristas y mejor no lo hemos podido pasar. El trapecio ha sido lo más complicado, pero somos valientes y lo hemos superado todos/as, acabando con acrobacias de lo más complicadas. Hemos descubierto un deporte y profesión muy animada y nos hemos quedado con ganas de más. Repetiremos…